Quienes navegamos por Internet de manera asidua, estamos ya hartos de los pop-ups informando de que la página contiene cookies, y que aceptemos usarlas. Por suerte, desde hace un año, se aprobó en la Unión Europea la no obligatoriedad de mostrar el aviso.

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¿Qué son las cookies?

Una cookie o galleta informática es un pequeño archivo con información que se almacena en el navegador del usuario cuando visita un sitio web. En él se suelen guardar las configuraciones y preferencias del usuario. También guarda el estado de la sesión de navegación como, por ejemplo, si está logueado o no, idioma de la web o los productos que ha añadido a su carrito de la compra.

Son pocos los que entienden realmente qué son y cómo funcionan. Pongamos el ejemplo de Amazon. Amazon guarda un registro de los artículos que has visto. Cuando vas a alguna otra página, te aparece en algún lateral ése producto que previamente te ha interesado.

Desde 2012 una directiva de la Unión Europea adaptada por la agencia de datos de cada país, regula y obliga a las páginas web a instalar un molesto e inútil aviso de instalación de ‘Cookies’ cuando accedemos a ella.

¿Qué se pretendía con este aviso tan molesto?

Su intención con esta normativa era proteger la privacidad del usuario cuando la web a la que se accedía instalaba algún tipo de Cookie en el navegador para mostrar publicidad relacionada, control de los visitantes que reciben y otras muchas cuestiones menos obvias pero necesarias para el funcionamiento normal de los sitios.

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Aviso de aceptación de cookies estándar que vemos tantas veces al día.

Cambios con la nueva ley de cookies.

La Comisión Europea se ha dado cuenta por fin de que este tipo de avisos son contraproducentes y propone limitarlos como parte de una nueva regulación de protección de datos que, de ser aprobada por los Estados miembros, se adoptará el 25 de mayo de 2018. Pero ¿qué es lo que proponen en ella exactamente? En propias palabras de la Comisión:

 The so called “cookie provision”, which has resulted in an overload of consent requests for internet users, will be streamlined. New rules will allow users to be more in control of their settings, providing an easy way to accept or refuse the tracking of cookies and other identifiers in case of privacy risks. The proposal clarifies that no consent is needed for non-privacy intrusive cookies improving internet experience (e.g. to remember shopping cart history). Cookies set by a visited website counting the number of visitors to that website will no longer require consent.

Traducción:

“Se simplificará la denominada “disposición de cookies”, que ha resultado en una sobrecarga de solicitudes de consentimiento para los usuarios de Internet. Las nuevas reglas permitirán a los usuarios tener más control de sus configuraciones, proporcionando una forma fácil de aceptar o rechazar el rastreo de cookies y otros identificadores en caso de riesgos de privacidad. La propuesta aclara que no se necesita el consentimiento de cookies intrusivas que no sean de privacidad para mejorar la experiencia de Internet (por ejemplo, para recordar el historial del carrito de compras). Las cookies establecidas por un sitio web visitado que cuente el número de visitantes a ese sitio web ya no requerirán consentimiento.”

Texto extraido de http://europa.eu/rapid/press-release_IP-17-16_en.htm

la nueva ley de cookies entrará en vigor el próximo 25 de mayo
la nueva ley de cookies entró en vigor el pasado 25 de mayo

Todo esto se traduce en que a partir de entonces, serán eliminados los molestos avisos de cada sitio web y que serán sustituidos por un aviso general del navegador solicitando al usuario si autoriza automáticamente a aceptarlas o no. Una buena noticia para los usuarios, pues podremos navegar sin tanta molestia.

RGPD: La ley que ha agobiado a todo usuario de e-mail.

Otro de los puntos de esta ley es que se modificaba la política de privacidad de las páginas web. La semana entre el 21 y 25 de Mayo, todo usuario de e-mail recibió de todos y cada uno de los sitios web donde se suscribió en su momento un aviso de éstos cambios y la resuscripción a su newsletter. La nueva ley obligaba a los responsables de blogs y webs donde hubiese algún tipo de suscripción, a volver a pedir confirmación de suscripción. Dicha ley se aceptó en 2016, con lo que han tenido 2 años para adaptarse a los cambios. Cómo siempre, a esperar a última hora para hacerlo.

Aunque ha sido algo molesto, ha servido para varias cosas:

  1. Darnos cuenta de la cantidad de lugares donde un usuario cede sus datos. Muchas veces sin ser consciente.
  2. Darnos más poder sobre nuestros datos personales. Ahora, por obligación, se nos informará de:
    1. Dónde se alojan exactamente los datos que hemos dado.
    2. Para qué se van a usar esos datos. Antes nos dábamos de alta en una web para realizar la compra on-line y recibíamos mails de la misma página.